
Domingo VI del Tiempo Ordinario
Jesús desea ardientemente enseñarnos el camino para conocer a Dios. Quiere mostrarnos lo que es más bello, lo más verdadero y lo más bueno para nosotros. En realidad, Dios ama a las personas humanas; desea lo que es mejor para cada una. Su anhelo es que cada persona favorezca en su corazón el don que Él ofrece de vida plena y eterna.