
Domingo III de Adviento
¿Eres Tú el que tenía que venir o tenemos que esperar a otro?” También nosotros podemos preguntar a Jesús: ¿Eres Tú el que todos esperamos? ¿Eres Tú el que puedes dar respuesta a tantos interrogantes como llevamos en nuestro corazón? ¿Eres Tú el que puedes calmar nuestra inquietud más profunda?

