
Domingo III de Pascua
“Estaba ya amaneciendo”, la luz del amanecer coincide con la Presencia de Jesús Resucitado: Jesús es la Luz del mundo, su Presencia es el Día que nos permite vivir nuestra vida con sentido. El Resucitado es como la luz del sol al amanecer que disipa nuestras sombras. Estaba allí cuando comenzó a amanecer, había estado toda la noche, pero no supieron reconocerlo.