
Domingo XXVI ciclo B, comentario a las lecturas
“Ojalá todo el pueblo del Señor fuera profeta y recibiera el espíritu del Señor”. Dios había pedido a Moisés que compartiera su espíritu con setenta ancianos. Y así lo hizo él, imponiéndoles las manos. Eldad y Medad no asistieron a aquel rito. Sin embargo, recibieron igualmente el don de profecía (Núm 11,25-29).
